Desembocadura rio Berbesa - Castropol - Asturias

Herederos de algo más que una tradición

La carpintería inicial de la playa de Salías (Castropol), y mas tarde la nueva instalación en la desembocadura del río Berbesa han sido testigos del buen hacer y éxito de las embarcaciones diseñadas y creadas por la familia fundada por Marcelino González Santamarina.

Las numerosas embarcaciones salidas de este taller, tanto pesqueras como de recreo, surcan las aguas del Cantábrico y otros mares lejanos; y su figura estilizada y estilo elegante son uno de los principales sellos de identidad de este pequeño astillero.

Desembocadura rio Berbesa y a la izquiera Astilleros Pacho

En la Ría del Eo se pueden se pueden contemplar numerosos botes veleros creados y diseñados en estos astilleros que inundan de elegancia la ría con su esbelta silueta y firme navegar.

Nos consideramos herederos de toda una tradición de construcción naval en la que el enclave de La Linera (Castropol) y el estuario del Río Eo han sido piezas fundamentales dentro de la historia y desarrollo de la construcción naval asturiana.

Desembocadura rio Berbesa - Castropol - Asturias

Años de auge en la Ría del Eo

Ya desde el siglo XII, este estuario del Rio Eo permitió a los pueblos litorales de Ribadeo, Vegadeo y Castropol empezar con un incipiente comercio de cabotaje en el que la pesca y la construcción naval jugaron un papel importante. Las ensenadas de fondos arenosos que existen en la ría constituyeron unas excelentes condiciones para la varada y botadura de embarcaciones.

Entre los siglos XV y XVIII, la Ría del Eo se vio beneficiada por el auge de las tierras altas de los Oscos y del obispado de Mondoñedo por lo que su influencia como nexo comercial facilitó el desarrollo y fortaleza de la construcción naval en la zona. Estas regiones del interior proporcionaban  madera, herrajes, ferretería, aperos de labranza, etc, que surtían los mercados de Galicia, Asturias, Castilla e incluso a los mercados coloniales. 

¿La última carpintería de ribera en Asturias?

La aparición de los nuevos sistemas de propulsión a vapor y la construcción en hierro trajeron consigo una transición inevitable tanto de la construcción naval en madera como de la navegación a vela. A partir de 1860, vela y madera fueron perdiendo posiciones a expensas del vapor y progresivamente entraron en un fulminante declive.  Poco a poco, los astilleros de la zona, especializados en construcción en madera, fueron cerrando o limitando su actividad a la construcción de pequeñas embarcaciones de pesca.

En los últimos años, con la proliferación de la fibra de vidrio y la construcción en metal (hierro, acero, aluminio hace que la mayor parte de pequeñas embarcaciones de recreo y de profesionales se fabriquen con estos materiales. 

Sin embargo; todavía siguen quedando amantes de la madera y de los barcos construidos de forma tradicional, como los típicos bote de vela latina de la Ría del Eo. Eso y el hecho de que la carpintería de ribera tradicional forme parte del patrimonio marítimo y cultural de la región en la que se asienta; hace que Astilleros Pacho este comprometido en mantener esta tradición viva.

Pepe, Martín y Carlos en Astilleros Pacho